Por Saulo Lizarazo, POLO Joven Santander
Las declaraciones del presidente Juan Manuel Santos
sobre el paro que adelantan más de 70 mil caficultores en todo el país no solo
son injustas, innecesarias e inoportunas, sino que buscan desmentir y
desconocer la realidad del sector cafetero nacional, hoy en la más grave crisis
de toda su historia, pues ¿quién más que a él le interesa aparecer como un
farsante frente a la situación del agro y el café ocultando lo inocultable? .
La crisis del café puede resumirse así: baja en la
productividad, pues se pasó en los últimos 8 años de 14,5 millones de sacos a
7; caída del precio sostenido del café, que en 2012 dejó pérdidas por 1,5
billones de pesos; importaciones del 50% del grano para atender el consumo
nacional; aumento de los costos de producción por el alza de los insumos y
fertilizantes, que hoy hacen que la carga de café esté en 700 mil pesos;
revaluación del peso frente al dólar; bajos controles estatales al contrabando;
y, como remate, la feria de las plagas, entre ellas, la broca y la “araña”, y
las más nocivas, el minAgricultura, el presidente Santos y el libre comercio.
Como vemos, la crisis es cuantiosa. Y de su efectiva solución dependen la
economía campesina y agraria de 600 mil familias y el principal producto de
exportación del país, que emplea a más de 2 millones de colombianos.
La crisis que no ve Santos puede resumirse en
demagogia oficial, señalamientos, estigmatización y atropellos a los cafeteros
y a su justo paro. Dice que su gobierno ha entregado ayudas al sector por
cerca de un billón de pesos, pero no indica que es insuficiente y que equivale
por carga tan solo al 30% de las pérdidas, pues la carga se vende a 500 mil, se
produce a 700 mil y el gobierno subsidia 60 mil. Afirma igualmente que el paro
no es de los cafeteros, que está politizado, “infiltrado” y que es contra la Federación Nacional
de Cafeteros. Ante esta descarriada observación del primer mandatario, los
colombianos interesados en la suerte del café, de la producción agropecuaria,
del trabajo y el bienestar nacional declaramos que el paro es de los cafeteros para
presionar soluciones a la urgente e inocultable crisis que vive el sector, que
su naturaleza es democrática y civilizada, pues en su dirección se hayan
destacados dirigentes del Movimiento por la Defensa y Dignidad Cafetera, que luchan sin
trapisondas ni ocultamiento de ninguna clase, y que en lugar de
reprimir la manifestaciones, debe dar soluciones prontas.

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