Inti Mesias Barrera. Candidato al
Consejo Superior Universitario de la Universidad Nacional de Colombia.
La Universidad Nacional de
Colombia atraviesa la crisis más grave de la historia. Hoy se autofinancia en
casi un 50% y reporta un déficit de $57.500 millones de pesos. Situación que
repercute negativamente en la calidad académica. Sólo para resolver la crisis
de infraestructura de la sede Bogotá se necesita cuatro veces el presupuesto
que el gobierno nacional asigna en un
año a toda la Universidad. Es por esta razón que se cayó el techo de la
Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales hace 3 semanas, o por la
cual se inundó el edificio de Hidráulica con un simple aguacero.
La merma de la calidad también se percibe
en los salones de clase: mientras se ha ampliado la cobertura los últimos nueve
años en más de un 154% en posgrado, se ha disminuido el número de profesores de
planta al pasar de 3081 a 2933 en el mismo periodo.[i]
La ausencia de democracia y autonomía en la Universidad también es palpable. El
actual rector Ignacio Mantilla, que sólo contó con el 6% del respaldo de la
comunidad, fue impuesto como rector por el gobierno nacional, en detrimento de
la opinión mayoritaria de la comunidad universitaria cuyo sentido había sido a
favor de Leopoldo Múnera. Y este modelo ha llegado a tal punto, que incluso se
pretende despojar de sus terrenos a la Universidad para entregárselos a la
especulación inmobiliaria, como sucede con el Plan de Renovación Urbana del CAN
en Bogotá que adelantan el Presidente Santos y el Alcalde Petro.
Se parte de reconocer esta crisis,
para establecer con absoluta claridad que el modelo educativo impuesto en la
universidad y el país está haciendo “aguas”. El modelo económico de las últimas
décadas, acorde a lo dictado por organismos multilaterales, se ha centrado en darle
plenas garantías al capital extranjero a costa del conjunto de la economía
nacional. Dicho carácter tiene implícito la privatización de la prestación de
los derechos sociales como la educación y la salud. Tal concepción niega de
hecho que la Universidad Nacional contribuya de forma efectiva al desarrollo y
progreso del país, y por tanto, degrada el conjunto de la formación
profesional, artística, humanística o científica.
Por esta razón, la representación
estudiantil debe oponerse con claridad a la reelección o al alargue de este
modelo educativo que representa el gobierno de Juan Manuel Santos. Gobierno que,
vale la pena recordar, ha sido el promotor de 15 tratados de libre comercio que
condenan a la ruina al agro y a la industria, que hoy promueve la reforma a la
salud que mantiene el negocio de la intermediación en mano de las EPS y que fue
quien trató de introducir el ánimo de lucro en la educación superior, iniciativa
bien derrotada por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE, en 2011.
Un representante al Consejo
Superior Universitario también debe llevar a cabo iniciativas de movilización
social que permitan reversar la privatización. En la Universidad Nacional, es
necesario revisar el modo de calcular el costo de la matrícula, o analizar con
detenimiento el nuevo sistema de admisiones que acaba la vocación profesional,
entre otras adecuaciones normativas que se han hecho afectando la calidad
académica, promoviendo la
autofinanciación y en últimas, creando mayores obstáculos para el goce efectivo
del derecho fundamental a la educación.
Para lograr la defensa del
carácter público de la Universidad Nacional es necesario que la comunidad
universitaria avance en su organización. La representación debe comprometerse a
estar en constante comunicación con los estudiantes a través de medios
virtuales, canales de comunicación oficiales y dando cuenta de su gestión; debe
procurar fortalecer su instancia gremial, que hoy se concreta en la Mesa Amplia
Nacional Estudiantil, MANE, el más importante referente organizativo que hemos
construido los estudiantes en 40 años, nutriéndolo con consejos estudiantiles y
demás espacios democráticos de participación. Finalmente la representación debe
promover la movilización creativa y de masas, ya que esta es la única forma
probada para lograr reales transformaciones sociales.
Este es el programa que propone Avanza UN en la Universidad Nacional y
que defenderá desde la representación estudiantil o fuera de ella, ya que
entendemos que es el mejor camino para garantizar una Universidad Nacional Pública,
de calidad científica y al servicio del desarrollo Nacional.
[i] Las cifras consignadas son obtenidas de: UNIVERSIDAD NACIONAL DE
COLOMBIA. Plan Global de Desarrollo 2013-2015. Bogotá. 7 de noviembre de 2012

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