Libardo Andrés Marín.
Universidad Javeriana, Organización Colombiana de Estudiantes -OCE-
La Guajira, departamento explotado durante
años por grandes multinacionales, que detrás de su riqueza carbonífera han
llegado a Colombia, se encuentra en estado critico. Resulta necesario recordar,
que tan solo en el 2011, todo el departamento de la Guajira contribuyo con el
38% de la producción nacional de carbón[1],
sin embargo, esto no se manifiesta en la calidad de vida de sus habitantes, al
contrario, la riqueza mineral pareciera ser su mayor condena. Y no se
manifiesta en la calidad de vida de los habitantes, porque el panorama no es
alentador. “La mortalidad infantil supera en casi 10 puntos el índice nacional;
las necesidades básicas insatisfechas (NBI) son del 56%; y el porcentaje de
miseria alcanza el 43%, mientras que en el país es de 12%.”[2]
Los causantes de que la riqueza del departamento sea su mayor pesadilla son: la
política de confianza inversionista, y el plan nacional para el desarrollo
minero, “Colombia país minero”[3].
Políticas defendidas y profundizadas por Juan Manuel Santos con su ya conocida
locomotora minero-energética.
A este panorama, se le suma la intención de
las multinacionales, BHP Billiton, Anglo American y Xstrata, dueñas de la mina
del Cerrejón, por desviar el Rio Ranchería 26 km de su cauce natural. Este
proyecto denominado “Proyecto de Expansión P500 YYWOÚYAA”, tiene como objetivo duplicar
la producción anual del Cerrejón, afectando principalmente a la comunidad indígena
que habita al lado del Rio, además del impacto ambiental correspondiente. No
obstante, este proyecto demanda una licencia ambiental, solicitud que a la
fecha no se ha tramitado, por esta razón, los 66 preacuerdos que se firmaron
con algunas comunidades indígenas carecen de validez legal, debido a que estos
solamente se pueden realizar una vez la solicitud de licencia ambiental se
encuentre en tramite, como dice la norma y argumenta la Contralora Sandra
Morelli. [4]
¿Cuál es la intención de estas tres grandes multinacionales, apalancadas por el
capital financiero, por sostener falsas consultas previas?
Pretenden estas grandes empresas foráneas,
utilizar estas “pre consultas” para desplazar a las comunidades indígenas que
habitan la zona e imponer sus intereses a través de prebendas que chocan con la
dignidad nacional. Si se revisan dichos preacuerdos, se vislumbran dos aspectos
que merecen el repudio de todos aquellos que queremos ver a nuestro país por la
senda del desarrollo. El primero, se refiere a los ofrecimientos de las grandes
multinacionales, quienes con novillos y alambre de púas, pretenden conseguir el
aval de las comunidades indígenas[5]
. Y en segunda medida, indigna el permiso y complicidad del Ministerio del
Interior y del Gobierno nacional, frente a estas reuniones que han contado con
su participación, reuniones que definen sobre la geografía nacional sin ningún
tipo de control estatal, sucede esto, solamente en un país que ha perdido su soberanía.
Basta recordar la justa lucha que dieron
miles de santandereanos hace unos meses por salvaguardar el interés nacional en
Santurban, contra la avaricia de la multinacional Greystar, para no dudar ni un
segundo, que la lucha que libran los guajiros contra la desviación del Rio Ranchería
terminará con saldo a favor para la nación. Este esfuerzo por impedir tan
nefasto proyecto, le sumará una derrota más al Gobierno de Juan Manuel Santos,
quien insiste en anteponer los intereses extranjeros al interés del pueblo
colombiano, y sumara un triunfo más a la gran resistencia que se levanta contra
las políticas neoliberales implantadas en el país durante las ultimas dos décadas.
A pesar del aparato publicitario de las grandes multinacionales, y de contar
con el apoyo del gobierno nacional, a esta lucha la acompaña la razón y tiene
garantizado el éxito si la movilización masiva la acompaña. Todos los colombianos debemos volvernos guajiros, porque acá el
pleito es de carácter nacional. Y todos los guajiros deberán unirse aquellos
que de manera democrática y civilista, intentan trancar el avance de la
locomotora santista.
[1]
http://www.simco.gov.co/LinkClick.aspx?fileticket=CjcYCscHVGA%3d&tabid=110
[2] Sergio Silva Numa. Angélica María Cuevas G. Muchas minas, poco
desarrollo.
[3]
http://www.upme.gov.co/Docs/PNDM_2019_Final.pdf
[4]
http://www.portafolio.co/sites/portafolio.co/files/Carta%20contralora%20sobre%20columna%20ricavi.pdf
[5] Ibid.

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